Artículo publicado originalmente el 12 de Febrero del 2011. Actualizado el 1de Febrero del 2022 (leer estas fechas me hacen sentirme muy viejo…).

En este artículo vamos a ver como podemos crear un camuflaje de bordes lisos (es decir, con los rebordes de la mancha del camuflaje sólidos en lugar de difuminados) utilizando una herramienta muy sencilla para crear máscaras: masilla autoadhesiva. Las máscaras nos permitirán tapar parte del tanque y así pintar otro color encima solo en zonas muy definidas. Por ejemplo, representando las manchas de un camuflaje. Podemos utilizar las clásicas masillas Blu-Tack o Silly Puty para colgar posters en la pared y de venta en papelerías; o algo más específico para modelismo, como la Camouflage Masking Putty de AMMO. A diferencia de las primeras, esta útima tiene menor poder adhesivo (lo que evita que por accidente arranquemos parte de la pintura), y lo que es más importante, se adapta de forma automática a la superficie al cabo de unos pocos minutos. Esto evitará que la pintura se cuele por debajo de la máscara en caso de que no la hayamos colocado correctamente. En este ejemplo he usado Blu-Tack, ya que en aquella época no tenía nada mejor. 

Ojo, estas masillas NO son plastilinas. Ni se os ocurra usar plastilina, ya que además de no poder eliminarla de forma sencilla, dejará un rastro oleoso detrás que echará a perder el trabajo de pintura. 

Un momento. ¿Camuflaje de bordes lisos o difuminados?, ¿cuál deberiamos utilizar en nuestros tanques para wargames? Ambas opciones son correctas desde el punto de vista histórico, ya que algunos camuflajes se pintaban a brocha y otros con pistola. Así que la decisión de utilizar uno u otro, además de la histórica si estamos representando una unidad específica, es personal. En mi caso, encuentro los bordes lisos -o duros- más agradecidos de pintar en escalas pequeñas, como los 12 y 15mm, ya que nos permiten crear un juego de luces y sombras, que además de crear contraste, ayudan a aumentar la definición de la miniatura. Esto nos permitirá identificar mucho mejor los diferentes detalles de la miniatura a distancia, mientras jugamos. No obstante, como contra partida, los bordes difuminados crean un efecto de camuflaje muchas veces más realista (aunque la miniatura pierda definición, ese es precisamente el principal objetivo de un camuflaje) y son mucho más rápidos de aplicar: no requieren máscaras y se pintan de una sola pasada del aerógrafo. 

Si os interesa este tema, hemos discutido algo más al respecto al final de este otro artículo sobre sistemas de iluminación. En la imagen anterior podéis ver dos tanques de 12mm (1:144) pintados con los mismos colores pero uno con un camuflaje de bordes lisos y otro con bordes duros. ¿Cuál os gusta más?

Comenzamos pintado el color base de nuestro tanque con el sistema de iluminación que prefiramos. En mi caso, el color base e histórico de este StugIII alemán es un amarillo oscuro o dunkelgelb, que he iluminado siguiendo una modulación utilizando el set de modulación homólogo de AMMO. Podéis leer más sobre este tipo de iluminación aquí. Si no tenemos claro qué color base deberíamos utilizar, como regla general empezaremos pintando el color que vaya a dominar el tanque. Es decir, el que vaya a cubrir una mayor parte de la superficie (en este ejemplo también sería el amarillo oscuro). En el caso de que queramos que todas los colores del camuflaje ocupen la misma proporción de la superficie total, el color que decidamos utilizar como base no importa.

Una vez el color base está completamente seco, empieza la tarea del enmascaramiento. Cogemos pequeños trozos de masilla, los hacemos un churro y los pegamos sobre el tanque siguiendo el tipo camuflaje que queremos representar. En esto caso líneas onduladas que van de un lado a otro. Recordad que lo que cubrimos no se pintará con el nuevo color, sino que se quedará del color base. Es decir, si queremos que las manchas de camuflaje sean pequeñas, la parte que dejemos al descubierto también deberá ser pequeña. Aunque esto suena obvio, a la hora de la verdad no lo es, ya que podemos acabar enmascarando pensando que lo que estamos dejando al descubierto, como lo estamos viendo del color base, se quedará de ese color al final (habla la voz de la experiencia). 

Una vez fijados los churros, con ayuda del canto de un pincel vamos aplastando los bordes para adaptarlos a las irregularidades de la superficie, al tiempo que les vamos dando formas onduladas. Esto lo conseguiremos jugando con la dirección y presión ejercida con el canto del pincel. La forma que demos a la máscara dependerá del camuflaje que estemos representando. 

Tras dejar el enmascaramiento listo procedemos a aplicar el segundo color, en este caso verde oliva, que aplicaremos por todo el vehículo sin miedo de estropear las partes cubiertas. Al tener las máscaras podemos aplicar luces y sombras sobre este nuevo color, tal y como hicieramos con el color base. Esto sería imposible de hacer con un camuflaje de bordes difuminados. De nuevo, sigo la técnica de la modulación y aplico las luces y sombras exactamente en los mismos sitios donde los puse con el color amarillo oscuro. Es muy importante que respetemos la misma dirección de las luces y sombras en todos los colores del camuflaje para que el conjunto sea coherente.

Si tuviesemos un tercer color de camuflaje procederíamos de la misma forma: enmascaramos encima del trabajo anterior (sin retirar la primera capa de máscaras) y pintamos el nuevo color con sus luces y sombras.

 

A continuación llega la parte más divertida: el desenmascarado. Para ello cogemos un poco de Blu-Tack y vamos pegando y arrastrando enérgicamente los churros que aplicamos anteriormente. Si quedase algún resto, presionamos con el adhesivo y lo retiramos con cuidado.

Para terminar, sellamos el trabajo de pintura aplicando una capa de barniz satinado. Esto ayudará  a proteger la pintura acrílica que hemos usado para pintar el camuflaje de los efectos de envejecimiento que apliquemos a continuación, normalmente hechos con esmaltes y óleos. Además facilitará la aplicación de algunos de los efectos de envejecimiento, como el lavado, que se distribuirá mejor sobre una superficie satinada que sobre una mate.

Tras el envejecimiento:

Para resumir:

  1. Pintamos el color base del tanque
  2. Enmascaramos
  3. Pintamos el segundo color del camuflaje
  4. Opcional: repetimos pasos 2 y 3 para añadir un tercer color al camuflaje
  5. Opcional: aplicamos calcomanías
  6. Sellamos el trabajo con una capa de barniz satinado
  7. Aplicamos efectos de envejecimiento

 

Colores usados para la modulación:

 
 

 

 

13 thoughts on “Camuflajes de bordes lisos con masilla para enmascarar”

  1. Hola, donde está el tutorial de las orugas? Te han quedado muy bien y me gustaría ver que proceso sigues

    Un saludo

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