Las peanas para nuestras miniaturas son tan importantes como las miniaturas. Una miniatura muy bien pintada lucirá muy poco en una peana poco trabajada, reduciendo la calidad del conjunto. Y a la inversa. Una miniatura pintada de forma regular lucirá si ésta está baseada en una peana decorada ricamente. Por lo tanto, os recomiendo que invirtáis en vuestras peanas al menos la misma dedicación que invertís en vuestras miniaturas.

Hay muchas maneras de decorar nuestras peanas. Dependerá mayormente de qué queramos representar. Podemos ir desde un desierto africano a un bosque germano, o una calle bombardeada y llena de escombros. Una vez sepamos qué es lo que queremos representar, entonces podemos empezar a planear como hacerlo. En mi blog ya he tratado este tema en varias ocasiones especialmente a la hora de representar vegetación: aquí, aquí y aquí. Pero hoy quiero dejar el campo de lado y centrarme en la urbe y mostraros como hacer peanas urbanas. Varios años atrás preparé otro artículo donde mostraba como hacer peanas urbanas utilizando forex o PVC espumado. Pero en esta ocasión me gustaría abordar el mismo tema utilizando otras herramientas y materiales, aprovechando los rodillos texturizados de Greenstuff World. Os puedo adelantar que comparado con el PVC espumado, este otro método es mucho más rápido y sencillo.  Aunque en este tutorial voy a mostrar como preparar peanas para miniaturas de 28mm, Greenstuff World también tiene rodillos para 15mm.

Esta es la primera vez que utilizo este tipo de herramienta y, por lo tanto, lo que a continuación vais a leer es el resultado de mis experimentos. Para empezar, no tenía muy claro que tipo de masilla es la ideal para usar los rodillos. En casa solo tenía dos tipos de masilla epoxi: masilla verde y Milliput (roja). Milliput es poco flexible y se fragmenta con facilidad, pero al endurecer es muy dura y es muy fácil de lijar y esculpir. Por el contrario, la masilla verde es muy flexible, pero al secar no es tan dura y es más difícil de lijar o trabajar. Por otro lado, tenía por casa solo un par de rodillos de Greenstuff: uno para texturizar adoquines y otro para pavimento de ladrillo. Y decidí intentar combinar ambos y trabajar varios niveles. El primer nivel sería la carretera y el segundo nivel, más elevado, la acera.

Para la base decidí utilizar una peana de madera MDF de 2,5cm de diámetro. No obstante, podéis utilizar lo que más os convenga, sin importar material o forma. Para crear el primer nivel o carretera decidí utilizar Milliput dado que para este nivel no pensaba hacer ningún trabajo de escultura adicional (en la acera necesitaría esculpir el bordillo, y para esculpir detalles prefiero la masilla verde). Tras mezclar los dos componentes de Milliput, hice una pequeña pelota con la masilla que coloqué sobre la peana de madera. Acto seguido la aplasté y distribuí por toda la base, cuidando de conseguir una superficie lisa y homogénea.

 

A continuación, utilicé uno de los rodillos (el de pavimento de ladrillo) y empezando desde la parte posterior de la peana, presioné el rodillo hacia adelante mientras lo hacía girar. No muy fuerte, pero lo suficiente para marcar la textura. Encontrar el punto de presión exacto me llevo varias pruebas. Si no presionas lo suficiente, no se marcará la textura de forma homogénea por toda la peana. Y si aprietas demasiado, espachurras la capa de masilla. Os recomiendo encontrar la presión exacta de forma empírica, haciendo varias pruebas. Encontré que varios de los ladrillos del pavimento quedaron fracturados, especialmente en los bordes. Esto probablemente se deba a la falta de flexibilidad de la masilla Milliput. Sin embargo, ofrecen una textura adicional bastante interesante. La masilla Milliput requiere varias horas de curado. Tras pasar una hora, empieza a estar dura. Y es ahora cuando utilizando una cuchilla eliminé el exceso de masilla de los bordes. Greenstuff World también vende unas herramientas de corte específicas para los tamaños y formas de peanas más comunes, las cuales son muy útiles para esta tarea. Tras cortar los rebordes, dejé curar la masilla toda la noche. Es importantísimo que tras usar el rodillo lo limpiemos bien con agua y un cepillo, para eliminar los posibles restos de masilla que hayan quedado incrustados en la textura. Si no lo hacemos, tras varios usos nuestro rodillo quedará inservible. Por supuesto, esto dependerá de que masilla utilicéis. La masilla verde no deja estos residuos, por ejemplo.

Al día siguiente empecé a trabajar el siguiente nivel: la acera. Esta vez utilicé masilla verde y el segundo rodillo (adoquines). Tras mezclar los dos componentes, preparé otra bolita que aplasté encima de la primera capa de Milliput. Solo cubrí parte de la peana, la mitad o un tercio. Situé la acera en perpendicular respecto al pavimento de la carretera. A continuación, utilicé el rodillo tal como hiciera antes, y corté los rebordes con una cuchilla. Finalmente, esculpí los bloques del bordillo con un poco más de masilla verde. En mis manos, tanto la masilla verde como Milliput funcionan a la perfección con los rodillos, si bien la masilla verde no se fragmenta al presionar sobre ella con el rodillo como ocurriera con Milliput.

Dejé la masilla curar toda la noche, y al día siguiente apliqué superglue en los bordes laterales de la base con ayuda de un palillo. Una vez el pegamento estuvo seco, lijé los bordes con una lima para alisar los bordes. Esto crearía unos bordes totalmente lisos y elegantes. Ojo, no vale cualquier superglue. Aquí he utilizado uno de la marca Loctite. Pero por casa también tengo el de Army Painter, y éste último no vale para esta tarea (al menos en mis manos). Aquí he utilizado el superglue como agente de relleno. Lo mismo podéis hacer a veces en vuestras miniaturas o vehículos.

Las bases están casi listas. De hecho, si quisiéramos podríamos proceder a pintarlas ahora mismo. Sin embargo, quise enriquecer la textura de las bases para simular una ciudad en guerra. Hacían falta algunos escombros. Para ello, utilicé el pegamento para gravilla de AMMO of Mig Jimenez para fijar pequeñas piedras y arena. Primero esparcí un poco de arena con un pincel, especialmente centrándome en el espacio entre adoquines y en la unión de la carretera con la acera. Y a continuación, añadí pequeñas rocas que de hecho son fragmentos de ladrillo rojo que se utiliza en jardinería. Finalmente, con una pipeta de plástico fui depositando con cuidado varias gotas del pegamento líquido de AMMO, tratando de no tocar la superficie con la pipeta. Tras unos 20 minutos el pegamento está seco o se ha evaporado, y la arena y rocas están firmemente pegadas. Si no queréis representar escombros, os recomendaría que de todas formas añadierais un poco de arena en los recovecos para enriquecer la textura. Simplemente añadir la arena y eliminar los granos que queden sobre los adoquines o ladrillos, de tal manera que la arenilla solo quede en los recovecos. Respecto a la arena, utilicé esta.

Finalmente, necesitamos anclar las miniaturas a la base. Pero, ¿cómo? Normalmente las miniaturas para wargames vienen con una pequeña peana de metal. Lo primero que tenemos que hacer es eliminar esta peana con unos alicates, cuchilla y limas. Pero cuidado, no sea que os paséis y le cortéis un pie. Para el anclaje podemos hacer un “machi-hembrado”. Con un berbiquí hacemos un agujero en uno de los pies y otro en la base, y entre ambos colocamos una espiga de metal. Normalmente, primero hago el agujero en la miniatura y fijo con superglue una varilla de metal. Después, busco cual es la posición ideal de la miniatura en la peana, y solo entonces marco donde debería hacer el agujero sobre ésta. Y con el berbiquí taladro el correspondiente agujero. Todavía NO pego la miniatura a la base.

Ahora las bases están listas para ser pintadas. Como siempre, lo primero que hacemos es aplicar una capa de imprimación. En mi caso he utilizado color gris de AMMO que he tirado con el aerógrafo, y he imprimado miniatura y peana a la vez (la miniatura no está pegada todavía).

Decidí pintar los adoquines en diferentes tonos de gris y los ladrillos en varios tonos rojizos. Empecé pintado los adoquines con Grafito (Scale Color) y los ladrillos con Marrón naranja (982, Vallejo). En esta ocasión diluí las pinturas más de lo normal con agua para no cubrir totalmente la superficie y conseguir una mayor variedad de tonos en cada ladrillo y en el conjunto. Con el mismo propósito mezclé el color gris con blanco o un marrón oscuro y pinté de forma aleatoria algunos adoquines de un color u otro. Lo mismo hice con los ladrillos, usando diferentes tonos de rojo y naranja. De nuevo utilicé la pintura bastante diluida para trabajar con capas semi-transparentes. Una vez hube acabado, apliqué una capa de barniz satinado acrílico para proteger la pintura.

Para hacer destacar las diferentes texturas que hemos creado previamente, podemos aplicar un lavado marrón oscuro de tipo esmalte, como Dark Brown for DAK vehicles de AMMO. En mi caso, apliqué este lavado como un “pin-wash”, es decir, solo en los recovecos o espacio entre adoquines. Una vez estuvo seco, para incrementar de nuevo la riqueza cromática, utilicé varios oleos de AMMO (oil-brushes). Utilicé rojo, amarillo y verde para cambiar el color de algunos cantos/ladrillos o parte de éstos. Y utilice un color polvo o marrón claro alrededor de los cascotes. Primero apliqué pequeños puntos de los diferentes oleos, y luego utilicé un pincel humedecido con White Spirit para fundir la pintura en cada adoquín o ladrillo.

Finalmente, una vez los oleos estuvieron secos, utilicé pigmento color Tierra de AMMO para añadir un efecto de polvo adicional. El pigmento es mate, mientras que por el momento nuestras peanas son satinadas. Esto conferirá aún más riqueza cromática a nuestras peanas. Utilicé el pigmento directamente del bote, es decir, seco. Lo esparcí con un pincel, prestando especial atención a los recovecos.

Las bases están listas. Y ahora podemos fijar la miniatura con un poco de superglue utilizando el sistema de anclaje que preparamos previamente. Obviamente, podemos continuar añadiendo detalles a las peanas. Por ejemplo, podemos utilizar el producto de AMMO para simular manchas de aceite o grasa. O podemos añadir pequeñas hojitas de modelismo. Las opciones son infinitas.

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