Hace un par de años pinté este pequeño diorama para regalárselo a unos buenos amigos que se fueron durante medio año a vivir a Estados Unidos. Representa un hecho histórico bastante sonado durante la guerra de independencia americana, el cruce del río Delawere por George Washington en 1776. Para el diorama que tenemos entre manos me base en la magnífica pintura de Emanuel Leutze (1851); aunque la cual, todo sea dicho, tiene algunas incorreciones históricas. Por ejemplo, la bandera no es la correcta. Esta es la que debería haber sido. Además, los botes están un poco llenos de gente. De tal gaita, muchos soldados habrían caído al agua. Especialmente cuando llevaban caballos a bordo… En todo caso, hace unos años Designs & Edits sacó una magnífica representación de este hecho histórico, quizás un poco más realista al tener menos gente a bordo. Y esta es la que me lancé a pintar.  Cuando visité a mis amigos en Estados Unidos, tuve la ocasión de acercarme al Metropolitan Museum en Nueva York y ver con mis propios ojos esta estupenda obra:

Miniaturas y bote

Este set contiene varias miniaturas de metal y un bote de resina. Para  pintar las miniaturas me basé mayormente en la pintura de Leutze. Washington, el oficial con el catalejo y el porta estandarte van vestidos con el uniforme continental. Este uniforme varió durante la guerra y lo colores también dependerían del regimiento. A rasgos generales, el uniforme constaba de una chaqueta azul, chaleco y pantalones blancos y los vivos de diversos colores (por ejemplo, rojos en el soldado con la bandera). Las ropas blancas de hecho a veces eran reemplazadas por unas de color blanco manchado o beige (como el oficial del catalejo o George). Las otras dos miniaturas del diorama van vestidas con ropas de civil. En cuanto a la bandera, aquí tenéis un tutorial para ver como las hago.

Para pintar el barco, primero utilice un marrón claro acrílico que aerografié hasta cubrir todo homogéneamente. A continuación, apliqué una generosa capa de barniz satinado para proteger la pintura. Para resaltar los detalles y la textura de la madera, apliqué un lavado oscuro de tipo esmalte de AMMO. Además, para añadir un poco más de diversidad cromática y contraste, utilice varios filtros también de AMMO para cambiar ligeramente el color de algunas zonas. Por ejemplo, con verde representé légamo en la base del bote (especialmente en los rincones); o con un filtro rojizo resalté algunas zonas desgastadas, como los asientos y otros tablazones.

Para fijar las miniaturas al bote utilicé un pequeño berbiquí para hacer sendos agujeros en los pies de cada miniatura, donde a continuación alojé un vástago de metal. Tras determinar donde iría la miniatura, hice otros tantos agujeros enfrentados en el bote. Finalmente, con cianocrilato fijé las miniaturas usando este “machi-hembrado”.

Agua helada

Jorge cruzó aparantemente un rio helado lleno de pequeñas piezas de hielo, al menos según la representación de Leutze. En este pintura, además, el agua tiene un color muy oscuro de tono verde o azul. Para simular este color, aerografié varias capas muy diluidas con Periscopes (309, Vallejo) y Verde refractario (890, Vallejo), tratando de no cubrir totalmente la superficie con ninguno de estos colores. Además, entre capa y capa también pinté pequeños puntitos y lineas con blanco muy diluido, para representar espuma o incluso pequeños pedazos de hielo.

Para simular el hielo al final se me ocurrió lo siguiente. Cogí un poco de poliestireno expandido que tenía por casa y corté pequeños trozos de ángulos rectos con una cuchilla. Corté bastantes -más de los que necesitaría, así tendría donde elegir- y de tamaños y formas muy diversas. Cuanto mas, mejor.

A continuación, fije estos pequeños trozos de poliestireno en una bandeja con la ayuda de celo de doble cara. Si no los fijamos, en cuanto apretemos el gatillo del aerógrafo se irán volando. Y con pintura blanca pinté todos los trozos hasta conseguir una superficie blanca homogénea.

Para pegarlos utilicé cola blanca. Ojo, si utilizáis otro pegamento como cianocrilato o pegamento de contacto, corréis el riesgo de deshacer el poliesterno. La cola blanca es lo más seguro. Fijaros que puse más abundantes piezas de hielo alrededor del barco, para representar el movimiento de éste arrastrando tras de sí pequeños bloques.

 

Para crear el efecto de agua apliqué directamente encima de la base pintada varias capas de la resina acrílica Still Water de Vallejo. Apliqué tres capas, una vez la anterior estuviera completamente seca (las dejo secar toda la noche). Para la segunda capa, mezclé la resina acrílica con un poquito de azul periscopios para darle una nota de color e intentar crear un efecto de profundidad.

Y éste es el resultado final:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.