Blog de modelismo y aerografía Pintura de miniaturas de wargames, modelismo, aerografía, escenografía

19mar/108

Filtros y Tintas

En la siguiente entrada voy a explicar, y tratar de aclarar, lo que son los filtros y tintas, dos técnicas que aunque parecidas tienen objetivos diferentes. A pesar de que ya lo he ido mencionando en muchos de los artículos del blog, nunca he profundizado demasiado en ello.

» Filtros: el objetivo de esta técnica es cubrir una superficie con una capa de pintura muy diluida para cambiar ligeramente el tono de la misma. Cuantas más capas pongamos sobre una misma superficie, más fuerza cogerá el tono del filtro. Por ejemplo, yo utilizo esta técnica cuando termino de pintar las manchas de camuflaje y dar un lavado de tinta (ojo, el filtro lo aplico después de la tinta), para que de esta forma todo el conjunto adquiera uniformidad, ya que fusiona ligeramente los diferentes colores usados.

El tono o color del filtro es muy importante. Tenemos que tener en cuenta qué es lo queremos fusionar. Por ejemplo, para el camuflaje tritonal alemán (verde, marrón y amarillo) hay que buscar un tono intermedio a los tres colores, como el marrón beige; mientras que para un Panzer de Afrika nos bastaría con un marrón tostado. Pero también hay que tener en cuenta cómo queremos el resultado. Por ejemplo, el filtro que yo aplico a un Sherman americano es un marrón tostado, similar al que utilizaría para un Panzer de Afrika, buscando un tono de suciedad, antes que usar un color para fusionar tonos (en el caso del Sherman podría ser un verde oscuro, para fusionar luces y sombras).

Los filtros que yo utilizó son de dos tipos: comprados (MIG productions) o hechos “in vitro”. En el primer caso es fácil: abrir el bote y aplicar; en el segundo caso uso óleos mezclados con trementina (esencia de petróleo), donde la pintura tiene que tener una consistencia parecida a la del vino (bastante diluida). La forma de aplicar los filtros, es DISTINTA ha como se aplicaría una tinta: con el filtro queremos crear una fina película sobre una superficie, NO resaltar las sombras, por lo tanto hay que descargar el máximo de pintura sobre un papel antes de dar las pinceladas. Es decir, se usa el pincel ligeramente humedecido. A continuación pasamos el pincel, en la misma dirección si es posible, a lo largo de la superficie en cuestión. Aplicamos tantas capas como deseemos.

» Tintas: lavados o washes. El objetivo de esta técnica es remarcar los relieves y zonas profundas de una superficie, mediante el depósito de la pintura en los recovecos. Por lo tanto, una tinta normalmente será de un tono oscuro y habitualmente solo se aplica un único lavado, a no ser que deseemos repasar alguna zona o aumentar aún más el tono de las sombras. Por ejemplo, yo normalmente utilizo para todos los carros (tanto Shermans americanos como Panzers alemanes), un tono marrón oscuro (casi negro) en un solo lavado. No utilizo un negro mate debido a que forzaría demasiado las sombras. En este caso, el tono de la tinta no es demasiado importante (siempre que sea oscura), ya que lo que buscamos es oscuridad y no un cambio de tono especifico (como sí ocurre con el uso de filtros).

Las tintas que yo utilizo son de dos tipos: compradas (Citadel, Vallejo, MIG productions) o me las fabrico yo mismo. En el segundo caso normalmente utilizo óleos diluidos en trementina (esencia de petróleo), donde la consistencia final similar a la leche (MENOS diluido que en el caso de filtros!!, ya que queremos que cubra bien los recovecos).  La forma de aplicar las tintas es muy sencilla: con el pincel bien cargado (pero no exceso, cuidado) se aplica generosamente por toda la superficie. Si nos excedemos, podemos usar otro pincel seco a modo de esponja.

10feb/108

El ejército Méxica o Azteca II

Sacerdocio

Tan solo los nobles, educados en los calmecac, podían convertirse en sacerdotes. Los sacerdotes también participaban en la guerra, ya que al igual que el resto de la sociedad Mexica, su rango social podía venir dado por sus hazañas bélicas. Además, quien mejor que los propios sacerdotes para servir y homenajear a sus dioses (mediante el sacrificio de sus enemigos), objetivo principal de la guerra. Se distinguían claramente por su estilo de pelo y al llevar pintada la cara con manchas rojas o negras, rayas verticales u horizontales.

Cuando se encargaban de tareas religiosas, en los templos, vestían una simple pieza de algodón atada por la parte delantera, llamada xicolli. Sin embargo, cuando iban a la guerra se vestían con prendas tan vistosas como las que lucían los guerreros. Según el Códice Mendoza habría 6 niveles militares diferentes para jóvenes hombres destinados a convertirse en sacerdotes (Tlamacaztequihua). Así:

» Un enemigo capturado: novicio, vestido con un simple ichcahuipilli (armadura de algodón).
» Dos enemigos capturados: recibían un tlahuiztli blanco y un ornamento negro, relacionado con la diosa Tlazolteotl .
» Tres enemigos capturados: recibían un tlahuiztli verde y un estandarte de rayas rojas y blancas, coronado por un penacho de plumas verdes de quetzal.
» Cuatro enemigos capturados: recibían un uniforme Huaxteca, que consistía en un tlahuiztli y gorro cónico de color blanco y negro. Los colores representarían la constelación de estrellas: puntos y remolinos. Su escudo también seguiría este diseño.
» Cinco enemigos capturados: recibían un tlahuiztli rojo y un estandarte con forma de abanico hecho de plumas rojas de guacamayo, llamado momoyactli.
» Seis enemigos capturados: recibían un uniforme de coyote, que consistía en un tlahuizli amarillo o rojo y un casco con forma de cabeza de coyote.

Los sacerdotes llevaban los dientes afilados y el pelo largo y sucio de mugre y sangre de los sacrificios. A veces iban vestidos con pieles de las víctimas de los sacrificios. Los Mexicas consideraban el sacrificio como un honor y orgullo, pues el mejor final de un guerrero que había luchado honorablemente era morir sacrificado para unirse a su dios. Así pues, la victima debía subir por su propio pie (a veces se les drogaba y atontaba), pues si no el sacrificio no tendría el mismo valor. La victima iría pintada de rojo y blanco, llevando banderas de plumón y bolitas de papel. Los dioses más importantes eran:

» Huitzilopochtli: “colibrí de la izquierda”. Dios solar y guerrero, encargado de mantener el equilibrio cósmico impidiendo la destrucción del quinto sol. Tenía a su cargo el sur del mundo y su color era el azul. Para evitar la destrucción del quinto sol precisaba de sacrificios humanos.
» Tezcatlipoca: deidad eternamente joven, belicosa e impredecible. Tenía a su cargo el norte del mundo y su color era el negro.
» Xipetopec: “nuestro señor el desollado”. Domina la región del este y su color era el rojo.
» Queztal-coatl: “serpiente emplumada”.  Personaje, divinizado, que se marcho para volver. Cuando Cortés llegó, creyeron que era su dios que por fin había vuelto. Es el Dios de la civilización y es representado con barba (implica sabiduría). Dominaba la región del oeste y su color era el blanco.

Escudos

Según Pedro de Aguado, en su obra Historia de Santa María y el Nuevo Reino de Granada (634-635pps):

Los indios usan unos escudos o paveses de cuero de ante seco y tieso, que es gran anparo y defensa y muy ligero. Estos escudos traian los yndios colgados al pesqueço y quando peleaban y xugavan de sus lanças los echavan delante para anparo de las barigas, y cuando se retiraban o huían, cosa muy común y nada vergonzosa para ellos, se los echavan muy ligeramente a las espaldas, colgadas del pesqueço como los tenían y asi se huian, yendo adargados y arodelados por detras, que les era harto remedio para no recibir mucho daño de los que y van en su alcance”.

El escudo más típico era una rodela, llamada chimalli. Se trata de un escudo redondo de unos 80cm de diámetro, hecho de cuero endurecido sobre una base de cañas y fibras de maguey. Algunos tenían colgando de la parte inferior una falda de cuero o tela con mosaicos de plumas, con símbolos o diseños heráldicos. Tanto el material como la ornamentación dependían del rango social del portador del escudo. Así, los nobles podrían llevar un chimalli de madera y vistosamente decorado, frente a un plebeyo que llevaría un chimalli simple, sin falda ni adornos.

También usaban  otro escudo más grande, a modo de pavés. Estos escudos cubrían todo el cuerpo del guerrero y se llevaban enrollados, extendiéndolos cuando lo requería el combate. Estaban hechos de cuero endurecido y eran muy útiles contra las ballestas. También estaban decorados con símbolos y heráldica méxica, hecha con pintura o plumas. Bernal Díaz del Castillo, los describe así:

Eran como paveses que son de arte que las pueden arrollar arriba cuando no pelean porque no les estorba, y al tiempo de pelear, cuando son menester, los dejan caer, e quedan cubiertos sus cuerpos de arriba abajo”.

Los diseños de los escudos Mexica eran bastante variados, dependiendo del rango social/militar, el origen del guerrero, etc. La mayoría de los escudos usados por los méxicas, por no decir todos, procedían de los tributos entregados por sus vasallos. A continuación pongo la mayoría de ellos (según los códices conservados, donde destaca el códice Mendoza). Los nombres del diseño en náhuatl también pueden ir seguidos de la palabra –chimalli (escudo). Algunos ejemplos:

» Diseño quexyo o quetzalcuexyo: el más común entre los méxicas y tlaxcaltecas. Se caracteriza por llevar medias lunas de oro (amarillo) y varias   bandas curvadas horizontales en amarillo, verde, rojo y azul. El borde generalmente era amarillo y el centro rojo o verde. Una variante, relacionada con el agua, tenía ambas partes blancas y las medias lunas azules. Otra variante no presentaba medias lunas, si no líneas curvas verticales y líneas negras paralelas (zarpazos de águila).

» Diseño huaxteca o cuextecatl: al igual que el uniforme que lleva el mismo nombre, este diseño corresponde al pueblo sometido de los Huaxtecas. Consiste en un triangulo central con dos o tres líneas paralelas a cada lado, representando zarpazos de un águila. El color era rojo o azul.

» Diseño texaxacalo: diseño de demonio sonriente. Bastante común y también usado por los tlaxcaltecas. Representa un demonio sonriente con una boca y dos ojos, en variedad de colores. Otros diseños similares se basaban en círculos y líneas.

» Diseño xicalcoliuhqui o quetzalxicalcoliuhqui: diseño de greca rodante o escalonada, bastante común. Representa el movimiento de una serpiente de fuego, el viento y las olas. Estaba hecho con plumas de quetzal o papagayo y era característico de la sociedad de los guerreros rapados (cuachiqueh). También era usado por los tlaxcaltecas. Generalmente eran amarillos sobre fondo verde, y había algunas variantes en cuanto al diseño.

» Diseño de quetzalcoatl: diseño de “serpiente emplumada” (quetzalcoal). Característico de sacerdotes que habían capturado al menos cuatro prisioneros. El diseño generalmente era en blanco y negro, pudiendo tener puntos blancos en la parte negra. Representaba la constelación de estrellas: puntos y remolinos.

» Diseño norteño: escudo característico del norte del imperio méxica. Su diseño consiste en dos grupos de líneas paralelas a cada mitad del escudo, cada grupo a distinta altura y solapando en el centro. Los colores eran muy variados, incluso unos tenían cada raya de un color (propio de los sacerdotes que han capturado tres prisioneros).

» Diseño cuauhtepepongo: únicamente encontrado asociado al traje llamado papalotl. El escudo presenta una garra de águila, que simboliza la captura del corazón del hombre por los dioses del cielo. El fondo era rojo y blanco, con la garra en amarillo.

» Diseño hihuiteteyo: característico de los sacerdotes que han capturado dos prisioneros. Consiste en varios círculos blancos sobre fondo amarillo, con reborde también blanco. También era usado por tlaxcaltecas. Una variante, propia de capitanes y llamada zitlallochimalli, contaba con nueve círculos.

» Diseño simple: escudo sencillo, propio de plebeyos. Generalmente de color amarillo con rebordes variados: rojo, azul o blanco. También podrían tener uno o varios círculos concéntricos.

 

Este artículo podreis encontrarlo más completo en el Nº 50 de Wargames Soldados y Estrategia. Para más información también podeis ver la primera parte de este artículo sobre el ejercito Mexica haciendo click aqui.

Bibliografía:

AGUILAR-MORENO, M (2007). Handbook to Life in the Aztec World. Edition: 2, illustrated. Oxford University Press US
HASSIG, R (1995). Aztec Warfare: Imperial Expansion and Political Control. Edition illustrated. University of Oklahoma Press.
MARTÍN GÓMEZ, P (2001). Hombres y armas en la conquista de México (1518-1521). Almena.
POHL, J et alAztec and Conquistadores (2005). Osprey publishing.
POHL, J et al. Aztec, Mixtec and Zapotec Armies (1991). Osprey publishing.
POHL, J et al Aztec Warrior (2001). Osprey publishing.

 

29nov/090

Desgastes: técnicas adicionales

En varios artículos he comentado como conseguir un aspecto desgastado y sucio en los vehículos, para darles mayor realismo. Esto se conseguía a través del uso de tintas, filtros, y en menor medida, pigmentos. En las siguientes líneas voy a tratar un par de técnicas adicionales que podemos utilizar para potenciar este efecto o para buscar otros. Las miniaturas que ilustran el artículo son Walkers en 15mm de Dream Pod 9 (DP9).

» Perfilados: en escalas pequeñas, especialmente el 15mm, es importante ganar contraste en la figura, para aumentar su vistosidad y darle relieve. Una forma bastante eficiente es resaltar las aristas de todas las zonas del vehículo, mediante el perfilado de un color claro (blanco, crema, etc). Este color claro dependerá del tono de camuflaje o color base utilizado. Por ejemplo, el color crema que se aplicaría a un Panzer IV alemán no correspondería a un Sherman americano, puesto que el tono crema desentonaría el tono verde. Por el contrario, se podría utilizar el color blanco, que aunque más claro e intenso, se trata de un color neutro que va con todos los colores, sin desentonar. En cualquier caso, siempre se puede utilizar un tono blanco oscurecido con el color base del vehículo en cuestión.

Para aplicarlo, no se utiliza el pincel de una manera convencional, si no que se pinta utilizando el “canto” del pincel, esto es, el lateral, no la punta. Esto se debe a que al pintar las aristas, estas serán rectas, y es más fácil pintarlas apoyando el canto del pincel que ir con la punta poco a poco pintando la línea (el pulso es muy traicionero!). No obstante, este truco no nos servirá para pintar todas las zonas del vehículo, pues aquellas que sean inaccesibles al canto del pincel (ej. una trampilla en el techo del vehículo) requerirán de nuestra maestría con el pincel. En cualquier caso, es muy importante que la línea sea FINA y UNIFORME, pues en caso contrario obtendríamos un efecto sucio que restaría realismo a lo que realmente buscamos (aunque busquemos un acabado desgastado, si este queda muy sucio, distorsiona el efecto).

El perfilado que hagamos puede ser de dos tipos: continuo o discontinuo, es decir, perfilados en un solo trazo o alternante. El primer caso sería para vehículos “nuevos” (personalmente, me parece poco realista), y el segundo caso seria para vehículos desgastados, pues al aplicar el perfilado de forma discontinua contribuimos a esa sensación generalizada de desgaste. Si aplicamos el discontinuo, también hay que tener en cuenta de no sobrecargar el vehículo: con unos pocos trazos por cada zona bastará, sobre todo, en las zonas más proclives al desgaste.

Esta nueva fase que incorporamos a nuestra receta para pintar vehículos desgastados iría a continuación de aplicar los desconchones y el oxido, pues si se hace antes, podríamos estropearlo. Sería el último paso antes de pasar a las técnicas convencionales para pintar los detalles, como las cajas, artilleros, etc.

» Pigmentos: aunque alguna vez he mencionado esta técnica, nunca he profundizado demasiado. Hay dos formas de utilizar los pigmentos: en polvo o diluidos. En el primer caso se utilizarían para conseguir efectos muy determinados (ej. negro a consecuencia de humo) y en el segundo caso, equivaldría a un filtro (aunque al secarse, se obtendrían zonas “terrosas”, distintas de las difuminadas obtenidas con óleos). También hay modelistas que utilizan una mezcla de pigmento marrón, cola blanca y arena fina para recrear barro de una manera muy realista. En mi caso, me limito a utilizarlos como si fuesen polvo. Por ejemplo,  en el caso de los escapes de los motores y bocas de los cañones utilizo Black Smoke (MIG) y en las ruedas de los vehículos Russian Earth o European Earth (MIG). En el caso del negro, se busca que cubra una superficie en general, por lo que se aplica generosamente. Sin embargo, en el caso de las ruedas, se busca que el polvo se inserte en el dibujo del neumático (como en la realidad), mientras que la parte externa queda más limpia. Esto se consigue aplicando el pigmento con delicadeza en los intersticios, y eliminando el exceso con cuidado.

» Aumento de la intensidad de  los colores: realmente no es una técnica distinta, si no potenciar una previa. Con esto se busca ganar aún más vistosidad en la figura.  En mi caso, el problema que se me planteaba era que al utilizar filtros, se me homogeneizaba tanto todos los colores, que se “perdía” el color del camuflaje, incluso quedando prácticamente enmascarado con la suciedad posterior. La solución fue aumentar la intensidad de los colores, por ejemplo, aplicando más rojo en el Marrón Chocolate o más verde/amarillo en el Verde Oliva. Es importante que estas mezclas se hagan en un recipiente a parte del bote original del color base, pues si nos pasamos, podemos estropearlo entero. Es aconsejable hacer varias pruebas con el nuevo tono antes de pintar nuestro vehículo, hasta obtener un tono que nos guste.

Así mismo, al crear estos tonos más intensos hay recordar que después aplicaremos lavados, filtros, pigmentos, etc. Es decir, después se oscurecerán o apagarán bastante, por lo que aunque el tono inicial nos parezca exagerado, posiblemente después quede perfecto. Obviamente esto no es fácil y habrá que ir haciendo pruebas.

3oct/090

Cómo pintar caras y manos en 15mm

Pintar caras 15mm

Como antaño hice para caras en miniaturas de 28mm , en las siguientes líneas voy a tratar de explicar cómo pintar caras y manos en miniaturas de 15mm. En primer lugar, comentar que existen infinidad de estilos para pintar la carne a esta escala, y el mío no es mejor, ni peor. Simplemente es “mío”. Es decir, lo ideal es probar  varios estilos, y no ya solo elegir el que más nos guste, si no crear el nuestro propio a base de experimentar y probar distintas técnicas.

Como es lógico, no es lo mismo pintar 15mm, que 28mm, principalmente por el tamaño de las superficies que tendremos que pintar. Por tanto, el trabajo de degradado que se hace en 28mm conviene dejarlo a parte, pues a esta escala es complicado hacerlo, y posiblemente después no se aprecie. Como ya dije en el tutorial de los camuflajes en 15mm, a esta escala lo que hay que buscar es CONTRASTE, para que la miniatura llame la atención a pesar de su pequeño tamaño. En mi caso, para conseguir este contraste en la piel me baso en tres cosas: el uso de un color marrón oscuro como base, como el Marrón mate (984, Vallejo), la pintura “por zonas” de la carne y la aplicación de luces elevadas (con bastante blanco). Así pues, comencemos:

En primer lugar, se pinta toda la superficie que vaya a ir en carne con Marrón Mate (recordemos que en 28mm no partíamos de un color tan oscuro, si no de una mezcla de Marrón Mate + Marrón Naranja). Hay gente que utiliza negro en lugar de un marrón oscuro. En mi opinión, el negro crea un gran contraste, si, pero es poco realista, pues el tono carne es marrón, y sus sombras  deben ser marrones.

Después se pinta la carne con un tono intermedio (entre el marrón y el carne), como el Marrón Naranja (981, Vallejo). Este color, además de servirnos de tono intermedio, para facilitar la aplicación de un color claro (carne) sobre otro oscuro (marrón), nos servirá como unas sombras suaves de la carne. Es decir, los colores posteriores que se apliquen respetarán alguna zona profunda en este color, como por ejemplo los rebordes de la nariz, la parte inferior de los mofletes, parte superior del “envés” de la mano, etc. Creando así un efecto de sombra. La forma de aplicar este color será “por zonas”: se pinta de manera individual cada zona de la carne, dejando como separación un trazo en Marrón Mate. Como ya hice en el tutorial de 28mm, he preparado una imagen donde se distinguen estas zonas a pintar, en color rojo. Las zonas sin remarcar en rojo serían las que irían en Marrón Mate, incluidas las dos zonas azules, que representan los ojos. Es decir, en las manos se pintaría: el “envés” y cada dedo; mientras que en la cara pintaríamos: mofletes, nariz, boca,  y cejas (si las tiene). Si nos pasamos, siempre podemos repasar.

Tras este tono intermedio, ya aplicamos el color carne como tal. Este color carne será una mezcla de Marrón Naranja + Carne Mate  (955, Vallejo) a partes iguales. Este tono lo aplicaremos generosamente por todas las partes de carne que hayamos pintado con Marrón Naranja, pudiendo respetar alguna para que haga de sombra suave (como comente antes).

Después ya vendrían las luces. Para conseguirlas se añade Blanco Mate a la mezcla anterior. Cuanto más intensa queramos que sea la luz, más blanco habrá que echar. Normalmente, con un par de subidas basta, pero todo depende de cómo nos quede y lo que busquemos. En cualquier caso, estas luces irán aplicadas exclusivamente a las zonas más prominentes, como la punta de la nariz, punta de los dedos, parte superior de los mofletes, etc. A cada nueva subida de luz, su aérea de aplicación de verá reducida, hasta la última subida, que debería ser un mero puntito.

15sep/097

Cómo decorar peanas en 15mm

Las peanas son uno de los puntos más importantes en las miniaturas a esta escala, pues unas miniaturas muy bien pintadas, pero con peanas mediocres, pierden bastante calidad. A continuación voy a tratar de comentar cómo conseguir un par de detalles para lograr mejorarar nuestras peanas.

» Arbustos más realistas: en mis manos tengo gran cantidad de variedades de césped, musgos, “grass tufts”, esponjas, etc. para decorar las peanas. Sin embargo, el efecto que conseguía hasta ahora era bastante artificial, sobre todo al usar las esponjitas.

Hace poco navegando por internet encontré una idea bastante interesante: utilizar la esponja mezclada con pintura y cola blanca. Lo bueno de esta “técnica” es que permite adaptar la esponjita (o arbusto) a  la superficie que queramos y, ante todo, ganamos mucho volumen.  Cuando utilizamos la esponjita sin más, nos queda un arbusto plano (solo se pega una capa de esponjita a la cola blanca), sin embargo, al utilizar todos los cachitos de esponja con cola blanca, se pegan unos sobre otros, con lo que ganamos altura y grosor. Así mismo, si por ejemplo queremos utilizar la esponja para que aparezca rodeando un objeto (como un tronco o un saco terrero), al utilizar la esponja “diluida”, es decir, con una textura bastante moldeable, será un trabajo muy sencillo. Otra ventaja de esta técnica es la pintura, pues al ir aún liquida junto a la esponja, se pinta también la superficie donde irá el arbusto, y como va diluida, difunde y crea un efecto degradado, y por tanto más realista.

Así, los ingredientes que utilizaremos será esponja de grano fino (da igual el color), cola blanca y pinturas. Las pinturas dependerán del color que busquemos, para lo cual también hay que tener en cuenta el color de la esponja. En mi caso, partiendo de esponja verde oscuro quería conseguir un color verde oliva tirando a amarillo, por lo que he utilizado como pintura Verde Refractario (890, Vallejo) + Amarillo Limón (952, Vallejo). Para ganar viscosidad a esta mezcla habrá que añadirle agua (siendo generoso, pero sin pasarse). Después, con ayuda de un pincel mezclamos todos los ingredientes, obteniendo una masa bastante viscosa y fácil de manejar.

Con un pincel (utilizando tanto las cerdas, como el extremo romo posterior) primero cogemos un poco de “arbusto” y lo llevamos a la zona de la peana que deseemos. Después, ayudándonos con el extremo romo lo aplastamos, le damos forma o lo colocamos correctamente en el sitio que queramos. En mi caso, he encontrado tremendamente útil esta técnica para decorar sacos terreros y troncos caídos, e incluso hacer enredaderas, pues con esta mezcla era capaz de cubrir fácilmente los huecos que había de por medio, y con bastante grosor.

En mi mente inicialmente estaba la idea de utilizar esta técnica para meter arbustos con flores o frutos (utilizando cachos de esponjita de distintos colores). Sin embargo, no llegue a hacerlo pues no encontraba entre mi “reserva” esponja de color blanco, que era el color que buscaba. En cualquier caso, NO hay que abusar de esponja de colores, pues las peanas pueden quedar muy surrealistas. Los colores ideales serían blanco o rojo, pues son bastante neutros “vegetalmente hablando”. Si usamos azul, violeta, amarillo, etc puede destacar demasiado respecto a los tonos de la miniatura, lo cual en mi opinión sería negativo, pues significa restar vistosidad a la figura.

» Casquillos: el efecto de los casquillos de bala da muchísima vida a las peanas, pues es un detalle bastante realista, aunque difícil de conseguir a esta escala. Anteriormente utilizaba masilla verde para hacer estos casquillos. Sin embargo, la irregularidad en el tamaño y forma restaba bastante realismo, además de que al pintarlos se fusionaba el casquillo con la superficie en la que se encontraba, restando relieve, y por tanto, realismo. Después me plantee usar varillas de cobre o latón, pero para esta escala se necesita un grosor muy fino, lo cual es difícil de conseguir (de hecho, el más pequeño que encontré tenía un tamaño de 0.45mm).

El otro día, mientras hacía unas antenas para unos carros se me ocurrió probar una cosa: utilizar pelos de escoba pintados de dorado para representar estos casquillos. Lo bueno de esta solución es que el grosor es perfecto y al no tener que pintar los casquillos una vez pegados se gana bastante realismo. La única pega es manejar y pegar unas piezas muy pequeñas.

Por tanto, lo primero que hay que hacer es cortar un par de pelos de una escoba de cerdas de plástico (en los chinos las tienen muy baratas). Después habrá que pintarlas de color dorado. Yo he utilizado Oro Bruñido de Citadel, pues me parece el color más apropiado para los casquillos. Una vez pintados habrá que ir troceando estas “varillas” al tamaño apropiado y con cuidado de no perder los trozos cortados. En el caso de la foto, al tratarse casquillos de munición antiaérea de 3.7cm he cortado los casquillos con una longitud de unos 2.5mm. En el caso de casquillos de HMG serían de 1.5mm (el grosor no importaría tanto, pues al ser tan pequeño, ¡da el pego!).

Y  finalmente llega la parte más complicada: pegar los casquillos. Yo he utilizado unas pinzas para ayudarme a manejarlos, y utilizando la mínima cantidad de cianocrilato posible he ido colocando los casquillos sobre la base del antiaéreo. La posición de los casquillos es muy importante, pues de ello depende que ganemos mayor o menor realismo. Lo ideal es colocarlos al azar, pero como esto es complicado (cosas del subconsciente), yo opte por colocarlos sin repetir posiciones (aunque si parecidas), incluso unos encima de otros. La cantidad de casquillos va gusto de cada cual.

En el caso de que nos hayamos pasado con el cianocrilato y hayamos manchado la superficie (y esta quede brillante), podemos solucionarlo utilizando un barniz mate. Además, podemos utilizar alguna tinta marrón para darle sombra (y por tanto realismo) a los casquillos. Aunque hay que tener cuidado de no pasarse, que podemos perder el relieve.

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